El kak’ik es un caldo rojo y fragante de chompipe que nace del corazón q’eqchi’ en las Verapaces. Su color vivo proviene del achiote y los chiles secos, mientras el perfume final lo dan la hierbabuena y el culantro de pata. Se sirve con tamalitos de masa y, a veces, arroz blanco.

Ingredientes

  • Chompipe en piezas con hueso 1,500 g
  • Agua 3 litros
  • Tomate maduro 800 g
  • Miltomate 300 g
  • Cebolla blanca 200 g
  • Ajo 20 g
  • Achiote en pasta 2 cda
  • Pepitoria tostada 4 cda
  • Ajonjolí tostado 2 cda
  • Chile cobanero seco 5 g
  • Chile guaque o chile pasa seco 10 g
  • Culantro de pata 20 g
  • Hierbabuena fresca 10 g
  • Sal 2 cdta
  • Pizca de pimienta negra 1 pizca
  • Aceite vegetal 1 cda

Utensilios

  • Olla grande y resistente
  • Comal o sartén de hierro
  • Licuadora potente
  • Colador fino
  • Cuchillo bien afilado
  • Tabla para picar

Preparación

  1. Prepara el chompipe: Lava y escurre las piezas. Sécalas y dóralas en la olla con un toque de aceite hasta que tomen color y suelten aromas profundos.
  2. Forma el caldo base: Cubre con agua, añade sal ligera y parte del culantro de pata. Deja que el hervor se estabilice y retira la espuma para lograr un caldo limpio y sabroso.
  3. Asa los vegetales: En el comal, dora el tomate, el miltomate, la cebolla y el ajo hasta que suelten jugos y se marquen. Tuesta brevemente los chiles secos para despertar su fragancia, sin dejar que se quemen.
  4. Licúa el recado: Lleva a la licuadora los vegetales asados con el achiote, la pepitoria y el ajonjolí. Agrega un poco de caldo caliente de la olla y procesa hasta obtener una mezcla tersa y muy aromática.
  5. Cuela para alisar: Pasa el recado por un colador fino, presionando con una cuchara para lograr una textura sedosa. Desecha las hebras y semillas que queden en el colador.
  6. Integra el recado: Vierte el recado al caldo con el chompipe. Mezcla con suavidad y deja que se una al fondo de cocción, ajustando la sal para equilibrar el sabor.
  7. Perfuma con hierbas: Incorpora la hierbabuena y el resto del culantro de pata. Permite que suelten su aroma y retíralas antes de servir, para mantener un perfume fresco y limpio.
  8. Ajusta color y cuerpo: Si deseas un rojo más vivo, disuelve un poco más de achiote en caldo caliente y añade. Si el recado queda muy espeso, suaviza con caldo o agua caliente, manteniendo el sabor concentrado.
  9. Finaliza y presenta: Revisa el punto de sal. Coloca piezas de chompipe en tazones hondos y cúbrelas con el caldo rojo humeante. Termina con hierbas frescas picadas, si te gusta un toque verde.

Tips para mejorar la receta

  • Asa bien tomate y miltomate hasta que doren; ese punto aporta dulzor natural y complejidad al recado.
  • Tuesta la pepitoria y el ajonjolí justo antes de licuar para obtener un aroma más profundo y un cuerpo sedoso.
  • Usa chompipe criollo con hueso; el hueso da un caldo más sabroso y auténtico.
  • Cuela el recado siempre; la textura fina distingue un buen kak’ik tradicional.
  • Agrega la hierbabuena al final para evitar que amargue y conservar su frescura.

Cómo servir y acompañar

Sirve el kak’ik muy caliente, con piezas generosas de chompipe y abundante recado rojo. Acompaña con tamalitos de masa al vapor, tortillas de maíz recién hechas y chile cobanero aparte para quien quiera más picor. Un poco de arroz blanco completa la mesa a la usanza verapacense.

Origen y tradición

El kak’ik proviene de la cocina q’eqchi’ de Guatemala, especialmente de Alta Verapaz, con epicentro en Cobán. Su nombre combina “kak” rojo y “ik” chile, aludiendo a su color y carácter. Se comparte en fiestas patronales, bodas y domingos familiares, donde el caldo humeante convoca conversación y comunidad.

Preguntas frecuentes

¿Puedo sustituir el chompipe por pollo?

Es posible en casa, pero cambia el carácter del plato. El chompipe aporta fortaleza y un caldo más complejo. Si optas por pollo, usa piezas con hueso y piel, intensifica el recado y cuida no sobrecocinar para mantener la carne jugosa y sabrosa.

¿Cómo logro el rojo intenso sin colorantes?

Usa achiote de buena calidad, asa los vegetales hasta dorar bien y licúa con pepitoria y ajonjolí tostados. Cuela el recado para pulir el color y la textura. Si hiciera falta, disuelve un poco más de achiote en caldo caliente y agrega gradualmente.

Mi recado quedó amargo o muy picante, ¿cómo lo arreglo?

El amargor suele venir de chiles quemados. Retira el exceso de chiles, añade más tomate asado y un poco de caldo para equilibrar, y cuela de nuevo. Para el picor, reduce chiles en el siguiente hervor y ofrece el chile cobanero aparte, al gusto.

¿Se puede preparar con anticipación?

Sí. El kak’ik gana sabor con el reposo, porque el recado se integra mejor al caldo. Refrigera en recipientes bien cerrados y recalienta a fuego suave. Agrega la hierbabuena al final, ya en el recalentado, para conservar su frescura y aroma característicos.

Con su recado rojo, el perfume de hierbabuena y el fondo profundo del chompipe, este kak’ik reúne a la familia alrededor de la mesa. Anímate a prepararlo con calma, respetando el asado de los ingredientes y el colado; verás cómo cada cucharada cuenta su propia historia verapacense.

Datos de la receta

Cocina: Guatemalteca
Categoría: Sopas y Caldos
Dificultad: Media
Rinde: 10 porciones
Calorías por ración: 435 kcal
Tiempo de preparación: 20min
Tiempo de cocción: 1h 30min
Tiempo total: 1h 50min