Los chiles en nogada poblanos son orgullo barroco de Puebla, platillo de temporada que celebra la cosecha de nuez de castilla y la fruta fresca. El contraste entre el picadillo dulce-salado, la nogada cremosa y el toque de granada y perejil crea armonía festiva.
Ingredientes
Para los chiles
- 6 chiles poblanos grandes
Para el relleno
- 2 cda manteca de cerdo
- 400 g carne molida de res
- 300 g carne molida de cerdo
- 150 g cebolla blanca picada
- 2 dientes de ajo finamente picados
- 300 g jitomate maduro picado
- 150 g manzana panochera en cubitos
- 120 g pera lechera en cubitos
- 120 g durazno criollo en cubitos
- 80 g plátano macho en cubitos
- 50 g pasitas
- 40 g almendra fileteada
- 20 g piñón
- 1 cdta canela molida
- 1 pizca clavo molido
- 1 pizca pimienta negra molida
- 1 hoja de laurel
- 1 cda azúcar
- 1 cdta sal
Para la nogada
- 300 g nuez de castilla pelada
- 1 taza leche entera fría
- 1 taza crema espesa
- 100 g queso fresco
- 2 cda jerez dulce
- 1 cda azúcar
- 1 cdta canela molida
- 1 pizca sal
Para el capeado y fritura
- 4 huevos
- ½ taza harina de trigo
- 2 tazas aceite vegetal
Para decorar
- 1 granada roja, desgranada
- ½ taza perejil fresco picado
Utensilios
- Comal
- Cacerola amplia
- Sartén profundo
- Licuadora
- Batidor de globo
- Cuchillo y tabla
Preparación
- Tatema los chiles: Coloca los chiles poblanos en el comal y tatema hasta que la piel se ampolle por todos lados. Pásalos a un recipiente tapado para que suden y sea más fácil retirar la piel.
- Pela y desvena: Retira la piel con cuidado, abre por un costado y quita venas y semillas sin romperlos. Enjuaga ligeramente para eliminar restos y deja escurrir.
- Sofríe la base del picadillo: Derrite la manteca en la cacerola y sofríe la cebolla con el ajo hasta que transparenten. Agrega las carnes y cocina moviendo para deshacer grumos hasta que cambien de color.
- Integra jitomate y especias: Añade el jitomate, la canela, el clavo, la pimienta, laurel, sal y azúcar. Cocina hasta que la mezcla reduzca un poco y quede fragante y bien sazonada.
- Incorpora frutas y secos: Agrega manzana, pera, durazno, plátano, pasitas, almendra y piñón. Mezcla con suavidad para que no se deshagan las frutas y permite que el picadillo quede jugoso, con equilibrio dulce-salado.
- Enfría el relleno: Extiende el picadillo en una charola para bajar la temperatura sin que se reseque. Prueba y ajusta el sazón si hiciera falta antes de rellenar los chiles.
- Prepara la nogada: Remoja la nuez de castilla en la leche fría para suavizar y desamargar. Licúa con la crema, el queso, el jerez, azúcar, canela y sal hasta obtener una salsa espesa, tersa y blanca.
- Rellena los chiles: Coloca los chiles sobre la tabla y rellena con el picadillo sin apretar demasiado. Cierra con cuidado para que conserven su forma.
- Bate el capeado: Separa claras y yemas. Bate las claras a punto firme y, cuando estén montadas, incorpora las yemas con movimientos envolventes.
- Enharina y capea: Pasa cada chile por harina, sacude el exceso y sumérgelo en el batido para cubrirlo. Sella bien la abertura para evitar que el relleno se salga al freír.
- Fríe los chiles: Calienta aceite en el sartén y fríe los chiles por ambos lados hasta dorar. Escurre sobre papel absorbente para retirar el exceso de grasa.
- Monta y decora: Coloca los chiles en platos, baña con la nogada fría en un trazo generoso. Espolvorea con granada y perejil para formar los colores patrios y sirve de inmediato.
Tips para mejorar la receta
- Trabaja la nuez de castilla bien fría y remojada en leche para evitar amargor y oxidación.
- Tatema sin quemar la pulpa y deja sudar los chiles para pelarlos rápido y sin romper.
- Cuida que el picadillo quede jugoso; corta las frutas en cubos similares para una cocción pareja.
- Ajusta la nogada al final: más leche para aligerar o más nuez para espesar, sin sobrelicuar.
- Para un capeado aireado, monta bien las claras y mezcla las yemas con movimientos envolventes.
Cómo servir y acompañar
Se sirven a temperatura ambiente para respetar la textura de la nogada y el perfume del picadillo. Coloca el chile bañado con salsa, corona con granada y perejil. Acompaña con tortillas de maíz calientitas o un arroz blanco suelto, y bebe agua fresca o vino blanco seco.
Preguntas frecuentes
¿Se pueden hacer sin capear?
En Puebla la versión tradicional suele ir capeada, pues protege al chile y aporta esponjosidad. Si prefieres algo más ligero, puedes omitir el capeado y sólo dorar los chiles con un toque de aceite. Procura servirlos tibios y con la nogada bien fría para equilibrio.
¿Cómo pelar la nuez de castilla para que no amargue?
Si la nuez viene con piel, colócala en leche fría para ayudar a soltar la película café y suavizar su sabor. Retira la piel con paciencia, enjuaga y vuelve a remojar. Al licuar con queso y crema, su perfil queda redondo, ligeramente dulce y perfumado.
¿Puedo adelantar preparaciones?
Sí, el picadillo mejora de un día para otro, bien refrigerado en recipiente tapado. La nogada puede hacerse antes y guardarse fría, cubierta para evitar que se oxide. Antes de servir, bate ligeramente para devolverle tersura y ajusta con leche o nuez si hiciera falta.
¿Qué hacer si la nogada queda muy espesa o muy líquida?
Cuando queda densa, afina con chorritos de leche hasta lograr caída sedosa. Si está muy ligera, agrega más nuez o un poco de queso y vuelve a licuar. Revisa el punto de sal y canela, busca balance con el dulce del picadillo y la granada.
Este platillo resume historia, cosecha y generosidad poblana en un solo bocado. Con paciencia para tatemar, un picadillo bien equilibrado y una nogada tersa, tendrás chiles en nogada memorables. Anímate a prepararlos y comparte la mesa con orgullo, color y sabor muy mexicanos.
Datos de la receta
| Cocina: | Mexicana |
| Categoría: | Plato Principal |
| Dificultad: | Difícil |
| Rinde: | 6 raciones |
| Calorías por ración: | 680 kcal |
| Tiempo de preparación: | 20min |
| Tiempo de cocción: | 1h 30min |
| Tiempo de Refrigeración: | 1h 20min |
| Tiempo total: | 3h 10min |
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