El ají de gallina es un guiso cremoso y reconfortante, orgullo de la mesa criolla peruana. Suave pero lleno de carácter, combina la calidez del ají amarillo con pan remojado en leche evaporada y un buen caldo. Se sirve generoso, coronado con huevo y aceitunas.

Ingredientes

Para el guiso

  • 1 kg de pechuga de gallina o pollo, con hueso
  • 1 litro de caldo de pollo casero
  • 1 taza de leche evaporada
  • 150 g de pan francés sin corteza
  • 5 cda de pasta de ají amarillo
  • 1 taza de cebolla roja finamente picada
  • 2 cda de ajo molido
  • ½ taza de queso parmesano rallado
  • ¼ taza de pecanas picadas
  • 3 cda de aceite vegetal
  • ½ cdta de comino
  • ½ cdta de palillo o cúrcuma
  • ½ cdta de pimienta negra
  • 1 cdta de sal

Para servir

  • 600 g de papa amarilla sancochada
  • 4 tazas de arroz blanco graneado
  • 4 huevos sancochados
  • 8 aceitunas de botija
  • 2 tazas de hojas de lechuga
  • 2 cda de perejil picado

Utensilios

  • Olla grande
  • Sartén amplio
  • Licuadora
  • Colador
  • Cuchillo bien afilado
  • Tabla para picar

Preparación

  1. Haz el caldo y cocina la carne: Coloca la pechuga en una olla con agua y sal para obtener un caldo sabroso. Retira la carne cuando esté lista, reserva el caldo y deja entibiar para deshilachar sin perder jugosidad.
  2. Deshilacha la gallina o el pollo: Separa la carne en hebras medianas con las manos o dos tenedores. Evita trozos muy finos para que se mantengan jugosos dentro de la salsa y absorban bien el sabor del guiso.
  3. Hidrata y licúa el pan: Remoja el pan francés en la leche evaporada hasta que esté muy suave. Licúa hasta obtener una crema lisa y espesa que será la base del cuerpo del ají de gallina.
  4. Prepara el ají amarillo: Si usas ají fresco, retira venas y semillas, blanquéalo y licúa con un chorrito de aceite. Si usas pasta de ají amarillo, tenla a la mano para integrarla luego en el aderezo con mejor control del picor.
  5. Haz el sofrito: Calienta el aceite en una sartén y sofríe la cebolla roja hasta que quede transparente y dulce. Agrega el ajo y deja que perfume el aderezo antes de seguir, logrando una base fragante y equilibrada.
  6. Integra el ají al aderezo: Incorpora el ají amarillo al sofrito y cocina moviendo hasta que el color se intensifique y el aroma se vuelva amable. Añade el palillo, el comino y la pimienta, permitiendo que las especias abran su sabor.
  7. Agrega la crema de pan: Vierte la crema de pan con leche y mezcla hasta unificar. Afina la textura con caldo caliente, poco a poco, buscando una salsa cremosa que caiga pesada de la cuchara sin quedar pastosa.
  8. Incorpora la carne y termina: Añade el pollo deshilachado, el queso parmesano y las pecanas. Ajusta el punto de sal y vuelve a suavizar con caldo si hiciera falta. Mantén el fuego medio y mueve para que todo tome sabor y brillo.
  9. Prepara las guarniciones: Sancocha la papa amarilla hasta que esté tierna y cocina los huevos hasta que queden firmes. Corta las papas en rodajas y los huevos en mitades, y deja listas las aceitunas de botija y la lechuga.
  10. Emplata al estilo criollo: En cada plato, arma una cama de papas y sirve el ají de gallina por encima. Acompaña con arroz blanco graneado, decora con huevo, aceitunas y espolvorea perejil para un final fresco y colorido.

Tips para mejorar la receta

  • Blanquea y pela el ají amarillo para un picor amable y un color limpio.
  • Usa caldo casero bien concentrado; es la clave de una salsa profunda.
  • Remueve constantemente al integrar la crema de pan para evitar que se pegue.
  • Agrega el caldo en tandas hasta lograr una textura cremosa, no líquida.
  • Si prefieres sabor más clásico, opta por gallina; da carácter y mejor mordida.

Cómo servir y acompañar

Sirve el guiso bien caliente sobre rodajas de papa amarilla, con una porción de arroz blanco graneado al costado. Decora con huevo duro, aceitunas de botija y un toque de perejil. Acompaña con lechuga fresca para equilibrar y pan para aprovechar la salsita.

Origen y tradición

De raíz limeña, el ají de gallina nace de la cocina colonial, cuando el manjar blanco de ave se adaptó con ají amarillo, pan remojado y queso. Se consolidó en la costa central y hoy anima almuerzos familiares, menús criollos y celebraciones por Fiestas Patrias.

Preguntas frecuentes

¿Puedo usar pollo en lugar de gallina?

Sí. Usar pollo facilita la cocción y da una textura más suave, ideal para diario. La gallina aporta sabor intenso y fibras firmes, perfecta para una versión clásica. Ajusta el punto de sal y el cuerpo de la salsa con caldo para equilibrar cualquiera de las dos opciones.

¿Cómo reduzco el picor del ají amarillo sin perder sabor?

Para menos picor, usa ají amarillo sin venas ni semillas, o una pasta suave. Puedes blanquear los ajíes y pelarlos antes de licuar. Añade el ají al sofrito por etapas y prueba. Así ajustas el carácter sin perder el color ni el perfume característico.

¿Se puede reemplazar el pan por galleta de soda?

Sí. Las galletas de soda dan cuerpo y una textura fina, muy usadas en hogares limeños. Sustituyen al pan francés sin alterar el sabor principal. Licúralas con la leche evaporada y ajusta con caldo hasta lograr una crema tersa que envuelva bien el pollo deshilachado.

¿Cómo evito que la salsa se corte?

Evita hervores agresivos una vez agregada la leche evaporada. Mantén el fuego medio y mueve con cuchara de madera para que no se pegue. Si notas separación, agrega un chorrito de caldo caliente y emulsiona con movimientos suaves hasta recuperar la textura cremosa.

Con este ají de gallina lograrás una salsa sedosa, fragante y con ese punto de ají que enamora. Tómate tu tiempo para el sofrito y el punto del caldo. Sirve caliente, comparte en familia y deja que el guiso hable por nuestra cocina criolla.

Datos de la receta

Cocina: Peruana
Categoría: Plato Principal
Dificultad: Media
Rinde: 8 raciones
Calorías por ración: 950 kcal
Tiempo de preparación: 20min
Tiempo de cocción: 1h 30min
Tiempo total: 1h 50min